Sanfermines: mucho más que correr delante de los toros.

Sanfermines: mucho más que correr delante de los toros.

Alicia Domenech

Alicia Domenech

Si hay una fiesta española conocida en prácticamente todo el mundo, esa es, sin duda, la de los Sanfermines. Cada mes de julio, la ciudad de Pamplona se llena de visitantes vestidos de blanco con un pañuelo rojo al cuello, dispuestos a vivir nueve días de celebración prácticamente ininterrumpida.

Aunque el acto más famoso sea el encierro, los Sanfermines son mucho más que una carrera delante de los toros. Música, comparsas de gigantes y cabezudos, conciertos, desfiles, fuegos artificiales y cientos de actividades convierten la ciudad en una auténtica fiesta las veinticuatro horas del día.

Las fiestas se celebran en honor a San Fermín, copatrón de Navarra, y tienen lugar cada año del 6 al 14 de julio. Todo comienza con uno de los momentos más esperados: el chupinazo, un pequeño cohete que se lanza desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona exactamente a las doce del mediodía del 6 de julio. A partir de ese instante, la ciudad cambia por completo.

El último acto llega en la medianoche del 14 al 15 de julio con el emotivo Pobre de mí, cuando miles de personas se reúnen con velas encendidas para cantar que las fiestas han terminado… y empezar a contar los días que faltan para las del año siguiente.

El famoso encierro

El encierro es, sin duda, la imagen más conocida de los Sanfermines. Cada mañana, del 7 al 14 de julio, a las ocho en punto, cientos de corredores recorren 849 metros por las calles del casco antiguo de Pamplona delante de una manada de toros.

Aunque pueda parecer una carrera larga, normalmente dura entre dos y tres minutos. En ese tiempo, los animales alcanzan velocidades cercanas a los 25 km/h, lo que explica por qué participar requiere mucha experiencia y, sobre todo, muchísimo respeto.

La manada está formada por seis toros de lidia y ocho cabestros, que ayudan a mantener al grupo unido durante el recorrido. Además, varios pastores vestidos de verde intervienen cuando algún animal se separa del resto o surge alguna situación de peligro.

Un dato curioso es que cada día participa una ganadería distinta, por lo que el comportamiento de los toros nunca es exactamente igual. Hay ganaderías famosas por tener animales especialmente rápidos, mientras que otras son conocidas porque sus toros suelen dispersarse más, lo que hace el recorrido todavía más impredecible.

¿Dónde puede verse?

Quienes prefieren disfrutar del espectáculo sin correr pueden hacerlo desde los vallados de madera instalados a lo largo del recorrido, desde algunos balcones privados o directamente desde la plaza de toros, donde termina el encierro.

Cuando todos los animales ya están en los corrales, comienza otra de las tradiciones más populares: se sueltan varias vaquillas con los cuernos protegidos para que el público pueda bajar al ruedo.

Es habitual ver a personas sentadas delante de la puerta por la que salen las vaquillas esperando que el animal pase por encima de ellas. Aunque pueda parecer divertido, no deja de ser una actividad con cierto riesgo y cada año hay más de un buen susto. Además, está terminantemente prohibido maltratar a los animales, golpearlos, tirarles del rabo o realizar cualquier acción que pueda ponerlos en peligro.

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Una fiesta con mucha historia

Aunque hoy los Sanfermines sean conocidos en todo el planeta, sus orígenes se remontan a la Edad Media. Con el paso de los siglos se fueron uniendo tres celebraciones distintas: las fiestas religiosas dedicadas a San Fermín, las ferias comerciales y las corridas de toros.

Su fama internacional llegó sobre todo gracias al escritor estadounidense Ernest Hemingway, que visitó Pamplona en numerosas ocasiones y quedó fascinado por el ambiente de la ciudad. En su novela Fiesta (The Sun Also Rises), publicada en 1926, describió los Sanfermines con tanto entusiasmo que despertó la curiosidad de miles de viajeros extranjeros.

Algunas curiosidades

  • Durante las fiestas, Pamplona pasa de unos 280.000 habitantes a recibir más de un millón de visitantes.
  • El pañuelo rojo no suele llevarse puesto hasta después del chupinazo. Antes de ese momento, muchos lo llevan atado a la muñeca como símbolo de que la fiesta todavía no ha empezado.
  • Aunque el blanco y el rojo son hoy el uniforme de los Sanfermines, esta tradición no es tan antigua como parece. Se popularizó a comienzos del siglo XX y terminó convirtiéndose en el símbolo de la fiesta.
  • Los encierros se retransmiten en directo por televisión y son seguidos cada año por millones de espectadores de todo el mundo.

Los Sanfermines son una mezcla de tradición, historia, emoción y diversión que difícilmente deja indiferente a quien los vive. Eso sí, si alguna vez decides participar en un encierro, recuerda que no es un juego: requiere preparación, experiencia y un profundo respeto tanto por los animales como por las normas de seguridad.

Los Sanfermines son una de esas fiestas que generan opiniones muy diferentes. Hay quien sueña con vivirlos al menos una vez y quien prefiere seguirlos desde casa. Lo que está claro es que forman parte de la cultura española y cada año despiertan la curiosidad de millones de personas en todo el mundo.

¿Y tú? ¿Te atreverías a correr un encierro?

Aprende español con los Sanfermines

Vocabulario útil

  • El chupinazo: el cohete que marca el comienzo oficial de las fiestas.
  • El encierro: la carrera delante de los toros.
  • El ruedo: la parte central de la plaza de toros.
  • La ganadería: la explotación donde se crían los toros.
  • El vallado: la valla de madera que protege el recorrido.
  • Los cabestros: bueyes que acompañan y guían a los toros durante el encierro.
  • El pañuelo rojo: el símbolo más característico de los Sanfermines.

Expresiones que puedes aprender

Dar el chupinazo: Inaugurar o dar comienzo a algo. El concierto dio el chupinazo a las fiestas del pueblo.

No caber un alfiler: Se utiliza cuando un lugar está completamente lleno de gente. La Plaza del Ayuntamiento estaba tan llena que no cabía un alfiler.

Estar hasta la bandera: Es otra forma muy coloquial de decir que un sitio está abarrotado. Los bares estaban hasta la bandera durante los Sanfermines.

Vivir algo en primera persona: Significa experimentar algo directamente. Muchos españoles sueñan con vivir los Sanfermines en primera persona.

Para hablar en español

  1. ¿Te gustaría asistir a los Sanfermines? ¿Por qué?
  2. ¿Participarías en un encierro o preferirías verlo desde un balcón?
  3. ¿Conoces alguna fiesta tradicional de tu país parecida a esta?
  4. ¿Crees que este tipo de celebraciones deberían mantenerse o cambiar con el paso del tiempo?
  5. ¿Qué fiesta española te gustaría conocer además de los Sanfermines?

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